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Economistas sopesan la posibilidad de una
recesión en medio de un crecimiento económico
en Estados Unidos
Los precios de
las viviendas son inestables en los Estados Unidos, el mercado laboral es
vacilante, la gasolina se encuentra en más de US$ 4 por galón y los mercados
financieros luchan en contra del peor shock de este sector en décadas.
¿Esto tiene
características de una recesión, no?
Puede que sí,
puede que no.
La economía de los Estados
Unidos también refleja una expansión, con una rata de crecimiento de más de 2%
anual, según el estimado del comportamiento económico para el segundo semestre
del año por parte del gobierno emitido este jueves.
Este sostenido
ascenso del crecimiento genera una pregunta clave: ¿Podría ser esta la primera
vez que exista un período de recesión sin presentar estancamiento o retroceso
en el desarrollo de la economía en los Estados Unidos?
El Producto
Interno Bruto (el total de la producción de bienes y servicios) se expandió a
un ritmo de 1% en el primer semestre, impulsado más que todo por las
exportaciones a causa del debilitamiento del dólar.
El crecimiento desafió las predicciones de
muchos analistas que apostaban a que la contracción podría haber empezado en el
período antes señalado.
La teoría indica
que para que exista una recesión, bajo la más común de las definiciones, debe
haber dos trimestres consecutivos de retroceso en el crecimiento del Producto
Interno Bruto (PIB), lo cual no ocurrió en la primera mitad de este año, tal y
como se refleja en la data revisada por el gobierno la semana pasada.
Sin embargo, el
“National Bureau of Economic Research” (NBER), quien anuncia, paralelamente al
gobierno, pero con gran atención por los entendidos, si la nación entra en un
período de recesión, estima un panorama de “significativo descenso en la
actividad económica en todo sector, el cual durará más de unos pocos meses”.
Los indicadores
con los cuales se basa la afirmación incluyen el PIB, el ingreso, el empleo, la
producción industrial, la venta al detal y los productos manufacturados.
El comité
encargado de este estudio se compone mayormente de economistas de distintas
instituciones académicas.
Este comité
puede declarar una recesión, aún si el PIB se mantiene positivo, basado en
otras estimaciones.
La mayoría de
estos indicadores han estado especialmente débiles en los recientes meses y
algunos otros se encuentran en sólido declive.
El mercado laboral, por ejemplo, ha estado contraído todo el año y el
gobierno el viernes emitirá un reporte donde se reflejará la caída de las
nóminas en Julio, el cual fue el séptimo mes en retroceso sucesivo.
El incremento
económico se debe más que todo a las ganancias por productividad.
Cuando una empresa obtiene más de cada
trabajador, la producción aumenta aún si el número de puestos de trabajo
disminuye.
Pero las ganancias por
productividad no durarán lo necesario para mantener el crecimiento económico en
terreno positivo.
Entonces, ¿está
realmente la economía norteamericana en un período de recesión?
El comportamiento económico en general sigue
creciendo a un ritmo muy lento, en medio de muchos indicadores que reflejan un
retroceso.
Gr
áficos de Ventas al Mayor y al Detal e Ingreso Personal
(ajustados a la inflación)

Gráficos de Producción Económica,
Industrial y Empleo

Fuente: WSJ
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Bancos perdieron ya 400.000 millones de
dólares en crisis
Los bancos de
todo el mundo perdieron ya más de 400.000 millones de dólares por culpa de la
crisis financiera que afecta a casi todo el planeta, y las perspectivas son aún
negativas, aseguró el Fondo Monetario Internacional (FMI) al presentar la
actualización del informe sobre Estabilidad Financiera Global (GSFR).
“Los mercados
mundiales siguen siendo frágiles”, afirma el informe, por lo que los riesgos
del sistema “permanecen en niveles elevados”.
El Fondo
mantiene su previsión de que las pérdidas de las instituciones financieras
alcanzarán el billón de dólares antes del final de la crisis.
El FMI pintó un
panorama muy sombrío para las entidades financieras, introducidas en una
peligrosa espiral.
“A medida que las
economías se ralentizan, el deterioro del crédito se amplía y se profundiza; y
a medida que los bancos compensan y reconstruyen capital, los préstamos están
comenzando a constreñirse, restringiendo el gasto de los hogares y nublando el
panorama de la economía real”, explicó en Washington el director del
departamento monetario y de capitales del FMI, Jaime Caruana.
El ex gobernador
del Banco de España aseguró también que la crisis que se inició en Estados
Unidos con el colapso de las “hipotecas basura” se está extendiendo ya a otros
créditos de supuestamente menor riesgo.
Además, los
problemas del sector hipotecario se están empezando a notar también en algunos
países europeos, especialmente España, Irlanda y el Reino Unido, y “no se
vislumbra todavía” que el mercado de la vivienda haya tocado fondo.
De hecho, según las previsiones del
organismo, los efectos negativos podrían extenderse pronto a la construcción y
al sector comercial en general.
Al mismo tiempo,
reconoce el banco, para los gobiernos “es cada vez más difícil mantener un
equilibrio entre la inflación, el crecimiento y la estabilidad financiera”.
A pesar de ello,
el Fondo no se opone a las intervenciones gubernamentales.
“Respuestas rápidas y transparentes de los
gobiernos llegarán muy lejos aliviando las incertidumbres”, agregó Caruana, que
sin embargo advirtió que cada caso es especial y no existe una regla general
para aplicar.
Las buenas
noticias se mantienen sólo para las economías emergentes, que siguen firmes,
aunque el FMI advierte muy claramente contra los excesos de confianza porque su
robustez “está poniéndose a prueba por la agitación mundial”.
“Algunos
mercados emergentes están siendo sometidos a un escrutinio cada vez mayor por
parte de los inversores, especialmente aquellos con grandes desequilibrios
externos y riegos financieros”, agregó Caruana.
Fuente: El Universal
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Monedas Latinoamericanas protegidas por
altas tasas
Las monedas
latinoamericanas continuarán protegidas por sus altas tasas de interés esta
semana, a la expectativa de importantes datos del crecimiento y el empleo de
Estados Unidos que establecerán el clima para la cercana reunión de
la Reserva Federal.
En las últimas
semanas, cuando la inflación empezó a exceder claramente las previsiones y a
perforar los bolsillos de millones de latinoamericanos, los bancos centrales de
las principales economías regionales como Brasil y México no vacilaron en
endurecer sus políticas monetarias para tratar de contener los precios.
Esa batalla
contra la inflación continúa sin una victoria definitiva aún, pero las alzas de
tasas sí tuvieron un efecto cierto: en medio de un cuadro económico cada vez
más complicado tanto en el exterior como en la región, el mayor costo del
crédito fortaleció todavía más a sus monedas clave.
El real del
Brasil concluyó el viernes pasado a 1,5740 por dólar, cerca de su récord de una
década, continuando una apreciación gradual que empezó hace ya casi seis
años.
Pero más notable fue la
valorización que tuvo el peso mexicano en Julio.
El peso
mexicano, que venía apreciándose lentamente desde el inicio del año, llegó a su
cotización más fuerte en casi cinco años en Mayo, y este mes aceleró la subida
para mostrar en un momento un alza acumulada sólo en Julio de casi 4%.
El viernes, cayó un 0,97% a 10,1050/10,1100
por dólar.
Esto, debido a
que el banco central anunciara que suspendería la subasta diaria de dólares de
reservas internacionales a partir de Agosto.
Igualmente la tendencia al fortalecimiento de las monedas persistirá
siempre que no surja algún imprevisto, dijo Bertrand Delgado, de IDEAglobal en
Nueva York.
“Los bancos
centrales siguen con una tendencia de restringir la política monetaria, eso es
un factor que favorece a las monedas, es favorable para el carry” dijo.
El “carry trade” consiste en endeudarse en
monedas de tasas bajas y pasar a activos de renta alta como los valores y
divisas emergentes.
Actualmente,
mientras que la tasa referencial de
la
FED estadounidense se encuentra en un muy bajo 2%, el costo
del crédito del Banco de México se ubica en el 8% y la tasa referencial SELIC
del organismo monetario brasileño ha subido a 13% la semana pasada.
Impacto de Tasas
Las alzas de
tasas hasta ahora han sido positivas para las divisas regionales, pero en el
mediano plazo no está claro que sean el sustento adecuado de una moneda
sana.
Si llegaran a niveles muy altos,
podrían sumarse a otros factores como la incertidumbre global y frenar las
economías latinoamericanas.
Por ahora no
parecen tener un impacto mayor en la actividad real, aunque sus consecuencias
financieras sí se están viendo.
El caso
más notable ha sido el índice BOVESPA de la bolsa de Sao Paulo, desde el techo
que tocó en Abril, se ha derrumbado más del 20% en sólo unas pocas semanas.
En todo caso, el
efecto de las tasas de interés altas sobre la economía real podría empezar a
notarse más adelante en el año, aunque igualmente mencionó los datos de la
actividad económica que se darán a conocer el martes en México.
Si muestran desaceleración, “podrían generar
cierta discusión sobre que hará el banco central”, dijo, disminuyendo quizá las
expectativas de más ajuste monetario y por lo tanto limitando la apreciación
cambiaria.
En Brasil, los más recientes
datos de la producción se conocerán el viernes.
El panorama de
corto plazo para la unidad brasileña también es firme, dada la aceleración del
ciclo de ajuste (del banco central) esta semana, “prevemos una fortaleza
adicional del real”, dijo el viernes pasado “Emerging Market Compass” de Lehman
Brothers.
Todos los
mercados internacionales quieren saber que hará
la FED en su encuentro del 5 de
Agosto.
La tendencia general sigue
apuntando al declive de la actividad y a una inflación alta, pero la moderación
del precio del petróleo y unos datos del viernes mejoraron el panorama.
Actualmente el
mercado de futuros de la tasa referencial de
la FED muestra una probabilidad implícita de un poco
más de 50% de aumento de tasas en algún momento de los próximos meses.
Esa perspectiva podría crecer si los nuevos
indicadores reflejan alguna fortaleza adicional.
El jueves habrá
datos de la evolución del Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense en el
segundo trimestre y algunos indicadores industriales regionales.
Lo principal vendrá el viernes, cuando se
difunda el desempeño de las nóminas de las empresas de los Estados Unidos y la
tasa de desempleo.
Fuente: Reuters
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Dólar cae por temores sobre salud del sector
financiero
El dólar bajaba
este lunes golpeado por las preocupaciones sobre la salud del sector
financiero, que le hacían perder el impulso que obtuvo tras unos datos
favorables de las viviendas y la confianza del consumidor de los Estados Unidos
a fines de la semana pasada.
El Euro subía y
pasaba por alto unos datos que mostraron que la confianza del consumidor en
Alemania bajó al mínimo en cinco años.
El mercado
estaba a la expectativa de una serie de datos económicos de todo el mundo esta
semana, que culminará con las cruciales cifras de las nóminas de empleados de
las empresas en Estados Unidos el viernes.
Las dudas sobre
la situación del vapuleado sector financiero estadounidense crecieron, luego de
que Merril Lynch dijo que Lehman Brothers podría sufrir una pérdida en el
tercer trimestre y registrar una amortización adicional de US$ 2.500 Millones
por préstamos hipotecarios.
El dólar caía un
0,2% ante el yen a 107,62 yenes por dólar.
El Euro subía un 0,3% y se cotizaba a 1,5754 dólares, luego de descender
al mínimo en dos semanas de 1,5627 por dólar la semana pasada.
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